Crónica sindicada de la Asamblea Ordinaria de Matriculados del CAD2

Todos los años, en diciembre, se realizan en todos los Distritos del CAPSF la Asamblea Ordinaria de Matriculados. En la misma se tratan varios temas, entre los más importantes la aprobación de la Memoria y Balance y este año, por primera vez en 6 años, la aprobación del acto eleccionario. Si bien es un evento abierto a todos los matriculados (que tienen voz y voto), la participación suele ser escasa. Por segundo año consecutivo, Sindicadxs participó de la Asamblea, llevando algunos cuestionamientos al orden establecido por un oficialismo que se ha acostumbrado a no tener que rendir cuentas a nadie. A continuación, les acercamos una crónica de lo vivido el pasado viernes 11 de diciembre de 2015.

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ELECCIONES CAPSF 2015

Boletín-Campaña-Zocalo-2

Luego de más de dos años construyendo el  colectivo de arquitectas y arquitectos llamado “Arquitectxs Sindicadxs”, hemos tomado la decisión de presentarnos a las elecciones del Colegio de Arquitectos de Santa Fe que se realizarán en el mes de diciembre de 2015.

Comenzamos a juntarnos de forma espontánea durante el 2013. Las primeras reuniones fueron de catarsis: todos profesionales jóvenes, todos con los mismos problemas. No podía ser casual. O estábamostodos trabajando mal o el problema era estructural. En el 2014 hicimos una encuesta que verificó nuestra hipótesis. Todos trabajamos muchas horas, las remuneraciones son escasas, sin pisos de honorarios para los trabajadores independientes, con salarios magros y extrema precariedad para los que trabajan bajo relación de dependencia.

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Acción y Reacción

Desde principios del año pasado, desde Arquitectxs Sindicadxs, entre los temas que planteamos para aportar a la discusión disciplinar y profesional, destacamos tres en especial: la estipulación de un valor de honorarios mínimos y éticos que posibiliten un ejercicio profesional digno; la defensa del trabajo registrado para los colegas que trabajan en relación de dependencia; la necesidad de concursos para la obra pública. Es por eso que vemos con cierto “optimismo escéptico” las reacciones de la actual conducción del Colegio en relación a dos de estos temas: la implementación de un número base diferenciado para el cálculo de honorarios “orientativos” (que siguen resultando exiguos e insuficientes), y recientemente la publicación de una editorial en el suplemento La Gaceta del diario La Capital enunciando la necesidad de la obra pública concursada.
Nos comprometemos a continuar profundizando estos temas y a visibilizar nuevas problemáticas para que las autoridades del Colegio continúen su lento despertar del letargo en pos de mejores condiciones para todxs lxs arquitectxs y la valorización de nuestra profesión.

Tres cosas sobre los concursos

Por Carla Berrini

1. Los concursos de arquitectura han sido los grandes dinamizadores culturales de la disciplina. En nuestro país han servido para promover estudios de jóvenes arquitectos en los años 50 y 60. En nuestra ciudad a partir de la vuelta de la democracia y en el marco del debate ligado a la recuperación del río y a la descentralización de la administración municipal, los concursos activaron una rica reflexión sobre el espacio público y la construcción de la ciudad. Dicha reflexión contó con una amplia participación de los arquitectos locales y con respuestas que interpretaron ese proceso de modo sofisticado y le otorgaron una forma arquitectónica. En sintonía con los debates internacionales, los ecos de la discusión que transformaba a esa Barcelona de los años 80 y 90, se hicieron oír en las orillas del Paraná. La recuperación de la costa contó con concurso; entre las propuestas impresas sobre el papel y los resultados finales, mediaron los procesos de desarrollo, reajustes, gestión y concreción. En los resultados se verifica la precisión del comentario de Rem Koolhaas acerca del urbanismo, al que definió como “un tablero de guerra donde los generales creen que deciden cómo se mueven las cosas sobre una mesa, mientras las verdaderas batallas se libran en otro lado”. Aún así, dice Koolhaas, “los arquitectos deben seguir resistiendo”.

2. Si la década del 90’ marcaba una experiencia de concursos que enriquecía el debate y que en cierto modo auguraba un horizonte de resistencia más amplio, el 2001 nos encontró con una nueva modalidad, la del concurso no vinculante. Esta condición de los concursos se reveló como signo de un hiato en la discusión y en la participación efectiva de los arquitectos en la construcción de la ciudad. A un lado quedó nuestro Colegio de Arquitectos, al otro, la mayor parte de la obra pública quedó aprisionada en oficinas burocráticas municipales y provinciales. El debate sobre la construcción de la ciudad quedó silenciado. En el espacio de ese hiato, nuestra ciudad se transformó notoriamente. La caída del debate arquitectónico urbano respecto de los concursos es una muestra del debilitamiento del valor cultural de nuestra disciplina. Darle arquitectura a la sociedad, es darle debate y es dialogar sobre el mundo que estamos construyendo. Una parte de la dificultad reside en que en los últimos treinta años no hemos logrado construir instrumentos que vuelvan a la práctica de concursos una herramienta efectiva en la transformación de la ciudad.

3. De modo vinculante o no vinculante, los reclamos de llamados a concurso han sido reiterados, constituyen una práctica que nos brinda la posibilidad, cada vez, de plasmar ideas. La discusión sobre el contenido de las bases y los resultados, y la publicación y divulgación de los criterios sobre la valoración de los proyectos, posiblemente habiliten una restitución cultural de esta modalidad. Porque si hay algo que sí debemos reconocer es que, en los últimos años, los arquitectos de nuestra ciudad han tenido mucho que decir. Algunas ideas se han cristalizado en obras; muchas permanecerán dibujadas. Todas ellas nos brindan la posibilidad de organizar un corpus para reflexionar sobre la disciplina. Organizar la discusión es un llamado de atención sobre nuestro colectivo profesional. Restituir valor social a la arquitectura es una labor que aún nos cuesta articular. Tenerlo presente es un buen indicativo. La práctica de los concursos sigue siendo una oportunidad.

Comisión Sindical: El porqué de un Sindicato

Arquitectxs Sindicadxs es un colectivo de jóvenes profesionales de la ciudad de Rosario, que funciona desde fines del 2013. Si bien sostenemos diversos modos de pensar y producir la arquitectura, compartimos muchos de los problemas de nuestro trabajo, principalmente la dificultad de abrirnos camino en una profesión socialmente degradada y laboralmente precarizada. Ante la gran variedad de temas que nos ocuparon, decidimos organizarnos en Comisiones. El Boletín Sindical que presentamos aquí es el medio de difusión de estas conversaciones temáticas. Hoy es el turno de la Comisión Sindical.

Somos conscientes que las figuras del “arquitecto artista” y la del “profesional liberal” están en crisis. Sabemos que para salir de esta confusión, tendremos que abandonar estos modelos y situarnos en el presente, con un amplio caudal de profesionales en la oferta, una creciente demanda de trabajo y nuevos horizontes de pensamiento y acción. Un fuerte compromiso con nuestra realidad socio-cultural nos hace dar cuenta de la necesidad de transitar otros caminos, legitimando nuevos modos de actuar como productores y pensadores del espacio público, físico y simbólico. Queremos construir un ámbito donde discutir el rol social de la disciplina, contraponiéndolo al perfil profesionalista con el que hemos sido formados en la Universidad Pública; perfil paradójicamente más cercano a las lógicas de mercado que a la disciplina en sentido cultural amplio, en su sentido humanista.

Ubicados geográficamente en la realidad política, económica y cultural latinoamericana, entendemos además que el paradigma del quehacer arquitectónico ha cambiado a nivel mundial. EL SARQ (Sindicato de Arquitectos de España) y el colectivo “The Architecture Lobby” de EEUU completan un panorama global que demuestra condiciones de precarización compartida. Hemos establecido contactos con estos colectivos amigos para internacionalizar estas conversaciones. Para conocer mas de cerca nuestra realidad profesional. durante los meses de Agosto y Septiembre de 2014, realizamos una encuesta para relevar la situación laboral de los arquitectos en la provincia. Incluyendo la participación de 274 profesionales y estudiantes trabajando en el sector, el panorama que arrojó la encuesta tiene algunas características particulares: más del 60% de los arquitectos empleados en el sector privado -constructoras o estudios de arquitectura-, no gozan de un contrato laboral, son los llamados “falsos autónomos/ independientes”, empleados que facturan como monotributistas. El valor por hora de trabajo promedio de lxs arquitectxs en la Provincia de Santa Fe está por debajo de los $50. La desregulación de los honorarios profesionales en la década de los 90 provocó una tendencia a la baja de los honorarios profesionales y ha fomentado una cultura de competencia desleal entre colegas.

Ante esta situación el Sindicato de Arquitectxs propone las siguientes acciones: -Fijación de un piso con honorarios éticos mínimos. -Contrato laboral para lxs arquitectxs en relación de dependencia, gozando de los beneficios de un trabajos registrado: indemnizaciones por despido, horas extras pagas, cobertura médica, licencias por maternidad, vacaciones pagas, aumento según paritarias. -Implementación de un convenio colectivo de trabajo que dé respaldo al arquitecto en relación de dependencia.

Queremos ser muchos, porque siendo muchos podremos defender nuestro trabajo.Sumarte nos hace más fuertes. Nuestros objetivos son claros: dignificar la profesión, revalorizar y reintegrar al arquitectx en su función social, construir la ciudad que deseamos.